Cuatro pasos para elegir bien el código

  1. Describe el bien o servicio con palabras concretas. Piensa en qué es y para qué se usa. «Servicio de transporte de carga» funciona mejor que «camión» o el nombre de una marca.
  2. Busca por el nombre genérico. El catálogo usa nombres técnicos. Si «computadora portátil» no da resultados, prueba con «computadoras» o «equipo de procesamiento de datos».
  3. Compara las descripciones y el IVA. Cuando aparezcan varias opciones parecidas, lee la descripción completa y fíjate en la tarifa: la diferencia suele estar en el uso o la presentación del producto.
  4. Copia el código y verifícalo. Guarda el código de 13 dígitos junto a tu producto. Si tienes dudas de interpretación, confírmalo con tu contador antes de facturar en serie.

Buscar el código de mi producto

Errores comunes

  • Elegir el primer resultado sin leer la descripción completa.
  • Buscar por marca comercial en lugar del producto o servicio genérico.
  • Usar el código de un producto «parecido» para salir del paso.
  • Confundir el código de lo que compras con el de lo que vendes.
  • No revisar la tarifa de IVA que trae el código elegido.

Qué hacer si tu producto no aparece

  1. Prueba con sinónimos y con la palabra más general (por ejemplo, «alimento»).
  2. Explora las categorías para ubicar el rubro y luego afina la búsqueda.
  3. Si sigue sin aparecer, revisa la guía oficial del buscador de CABYS del BCCR y del Ministerio de Hacienda.
  4. Para casos dudosos o poco habituales, consulta a tu contador o a un especialista tributario.